Crear sentido

Crear sentido parte de la idea de reflexionar sobre lo que es la performance o arte de acción desde un punto de vista personal.

La premisa principal es no mostrar ninguna acción, sino el otro lado, siendo entonces protagonista la mirada del espectador. Además se reflexiona sobre elementos clave como el espacio, los objetos y el cuerpo, mostrados mediante fotografías, videos y sonidos.

Estos son registros de las piezas, concretamente de los últimos dos años, que a su vez sirven como material para este video ensayo. Por lo que se habla a su vez de las herramientas utilizadas para la documentación y el registro, como son los videos y las fotografías, las cuales aparecen distorsionadas, pues no fueron hechas en su momento para captar al público, sino al performer. Por ello, sus caras muchas veces están desenfocadas, distorsionadas o movidas, dándole una textura especial a la pieza.

Que el material utilizado no haya sido pensado para registrar al público es lo que me ha llevado a recortar los planos o desplazarlos, lo que provoca a nivel visual y conceptual un juego del espacio de la propia pantalla. La pantalla negra sería hueco, por lo que hay una información omitida, no sabemos lo que está ocurriendo, pero lo podemos intuir.

Crear sentido juega, como puede ocurrir en una performance, con el público, para que este se imagine lo que ocurre, lo que sugiere el performer con su acción seria, similar a lo que ocurre aquí. Sin embargo, aquí omitimos la parte de la acción para describir y hablar desde otros puntos de vista. Llegando así a uno de los puntos más interesantes, que es “lo que el público relaciona dentro de su cabeza y los debates que se pueden generar a partir de esto” ―que aparece escrito al final del ensayo, haciendo referencia a lo que Esther Ferrer comenta en sus charlas. Esto lo leemos mientras vemos un debate, y escuchamos el barullo de muchas voces juntas mientras pasan los créditos.

Lo último que dice la voz en off: “La performance no tiene sentido, pero crea sentido”, es una clara referencia a Bartolomé Ferrando, y esta frase nos lleva al título de la obra, que aparece al principio. Además, el sonido utilizado es el que había en el ambiente de los lugares y espacios donde sucedieron, a veces, voces irreconocibles o murmullos de las calles o plazas, ruidos de las cámaras o de la propia acción, como pueden ser los objetos o la voz.

La narración que escuchamos es mi propia voz, que hace una breve reflexión extraída de las libretas donde, en los últimos años, se han ido trabajando las ideas de esta corriente artística, a veces apuntes de charlas o profesores, dibujos y otros guiones. Esta voz guía el ensayo, además de las pausas, los silencios, las voces del público, etc. En dos ocasiones hay un cambio, donde ya no es la reflexión, sino que se lee el guion de dos performances realizadas, las cuales se pueden intuir de manera sonora y visual mediante la mirada del público o el espacio, pero no se muestra al performer o la acción, siguiendo así con la premisa inicial.

Y, como Harun Farocki, que reflexiona sobre su propia obra, en esta pieza vemos y escuchamos performances realizadas colectiva o individualmente por mi persona, reordenadas ahora para reflexionar y crear un video ensayo. Encontramos además la reflexión sobre el medio, que se hace al principio, donde la voz en off dice mediante palabras o frases cortas el breve guion de una performance. Esto es una metáfora del video, de la fotografía, del sonido y de las ideas, las cuales me han llevado a comenzar este ensayo.

Además, encontramos la idea de repetición, o de no ver al momento algo de lo que se está hablando, estos recursos utilizados por Farocki se pueden observar en “Crear sentido”, pues se habla de dos performances en concreto, la anteriormente comentada, y otra en la que no hay imagen, pero escuchamos platos romperse y leemos palabras sueltas. Tanto de esta última como de la anterior vemos al público y los objetos utilizados, pero en momentos diferentes, que puede ser antes o después.

En ningún momento vemos los cuerpos de los performers, sin embargo, hacia el final sí que se pueden intuir más, pero no se ve lo que hacen, pues son figuras desenfocadas para la cámara, de las cuales vemos un brazo y algo de su movimiento mientras hay personas que los observan. Encontrándonos con otra metáfora, que sería la del espejo y la mirada del espectador, un espejo partido similar a las muchas miradas de público que vemos, que son el reflejo de lo que están viendo, pero que no vemos.