Parany

Como suele ser habitual en La Posta, después de la exhibición de trabajos videográficos/cinematográficos en sala, los dejamos en exhibición en nuestra web 24 horas 7 días a la semana. El hecho tiene más interés si cabe en el caso de Parany de Jaume Subirana/Gringos ―que se exhibió durante la presentación de Apología/Antología, la recopilación de video-arte de los últimos 50 años en España, impulsada por la distribuidora Hamaca―, ya que esta obra no pertenece al catálogo de Hamaca, entonces no está en la web del proyecto www.apologiantologia.net

Además, tal y como la mostramos aquí la obra también es distinta a la que ha aparecido publicada en el cofre de dvd’s publicado por Cameo. Se trata de la obra tal y como la ha ofrecido el propio artista, precedida de la relación de premios que ha recibido y muestras en las que se ha exhibido (Alemania, Catalunya Nord, Austria, MNCARS y KRTU ―el antecedente del actual Centre d’Art Santa Mònica, de la Generalitat de Catalunya―).

Por otro lado, es para nosotros un honor poder mostrar este trabajo acompañándolo de un texto escrito personalmente por Jaume Subirana con ocasión de la exhibición de Parany en la Fundación La Posta. Una remembranza d’En Sebastià, el protagonista de la película. Que lo disfrutéis.

El Señor Sebastià era una persona simple. Aún no cumplidos los dieciocho años, como tantos otros, se vio obligado a combatir en unas circunstancias de las que apenas tenía conocimiento.
Un obús le astilló la pierna por debajo de la rodilla y el dedo índice de la mano derecha.

El Señor Sebastià celebraba la vida. Siempre tenía una sonrisa que regalar, excepto cuando perdía a las cartas en el casino. Pero el Señor Sebastià era una persona generosa; como lo fue, y mucho, en la colaboración en este trabajo.

Quiero destacar que en el set de rodaje sólo estábamos él y otras dos personas detrás de la cámara. No había interlocutor. Las indicaciones que le dimos fueron: “Va Sebastián, cuando quieras”. Sabía donde estaba la cámara y cuando la tenía que mirar y cuando no. Todo lo demás: improvisación.

Quiero destacar su innata capacidad interpretativa, el dominio del ritmo, el tono y los silencios. Un regalo.

La narrativa del Señor Sebastià, salvo alguna reflexión personal, es paródica. Basada en la imitación fonética del francés y el alemán, lo que nos indica qué herido y mutilado estuvo en Francia, la libre y la ocupada.

Este trabajo es tanto suyo como nuestro. O más.

Nuestra parte es un homenaje a él y a los que como él se vieron arrancados de la casa de sus padres todavía en la inmadurez y trasladados a las trincheras.

Muchas gracias Sebastián.

Jaume Subirana Moya